La principal diferencia entre uno y otro radica en que el Marco de Hyogo estaba enfocado en la “Gestión de los Desastres”, mientras que en Sendai el foco está en la “Gestión del Riesgo” .
El Marco de Sendai identifica siete metas mundiales y cuatro prioridades a alcanzar entre 2020 y 2030. Las primeras cuatro metas son la reducción sustancial de la mortalidad mundial producida por los desastres, del número de personas afectadas, de las pérdidas económicas directas en relación con el producto interno bruto mundial y de los daños a la infraestructura crítica y la interrupción de los servicios básicos. Las siguientes contemplan el aumento del número de países con estrategias nacionales y locales para la reducción del riesgo de desastres, una mayor cooperación internacional para países en desarrollo, y aumentar significativamente el acceso a información, sistemas de alerta temprana y evaluaciones sobre el riesgo de desastres.
Para ello se requiere de una fuerte participación, compromiso y liderazgo político de cada país para la implementación y seguimiento del Marco de Sendai.
Asimismo, se estableció la necesidad de enfocarse en acciones prioritarias en cuatro áreas:- Comprender el riesgo de desastres.
- Fortalecer la gobernanza para el riesgo de desastres.
- Invertir en la resiliencia y reducción del riesgo de desastres.
- Mejorar la preparación en desastres para una efectiva respuesta, así como “reconstruir mejor” en términos de recuperación, rehabilitación y reconstrucción.
- Incrementar el número de países con estrategias para la reducción del riesgo de desastres a nivel nacional y local.
- Incrementar la cooperación internacional.
- Incrementar el acceso a Información sobre evaluaciones de riego y sistemas de alerta temprana.
En lo concerniente al Perú, tiene un mayor avance en materia de gestión de riesgo de desastres naturales al contar con un sistema y un plan nacional que fija objetivos y líneas de acción al 2021.
Sin embargo, la insuficiente cultura de prevención, el desarrollo desordenado de las ciudades y del territorio hace que se incremente la posibilidad de sufrir graves daños y pérdidas.
En ese entender, la expansión en Lima se ha dado hacia zonas vulnerables, pensar en la reubicación puede ser la solución en contados casos, pero que es muy costoso y tiene un impacto social muy grande. la gente regresa igual al mismo lugar del desastre cómo lo ocurrido en Yungay.
Es recomendable, que el Estado reduzca los riesgos en los lugares donde ya está asentada la gente y evite así que se siga poblando ofreciendo terrenos aptos para la inversión.



